Los precios de la chatarra de aluminio mostraron una tendencia al alza durante el cuarto trimestre de 2025, marcada por la intensificación de la competencia mundial por la materia prima reciclable y los cambios en los flujos comerciales. En Europa, persistió la escasez de oferta, ya que las exportaciones de chatarra a destinos fuera de la UE siguieron aumentando, impulsadas por las diferencias de precios que favorecían los envíos a mercados de ultramar. El sector del reciclaje de la región se enfrentó a limitaciones en el suministro de materia prima, y una parte notable de la capacidad de los hornos permaneció inactiva debido a la insuficiente disponibilidad de chatarra. En Estados Unidos, la chatarra de aluminio siguió estando exenta de los aranceles de importación aplicados al metal primario y a los productos semiacabados, lo que mantuvo unos fuertes flujos de entrada procedentes de los principales socios comerciales. El aumento de los envíos procedentes de proveedores europeos, en particular de Alemania y España, complementó las fuentes de suministro tradicionales de México y Canadá.
En Asia, la demanda de chatarra de aluminio se mantuvo firme, ya que China y la India siguieron buscando materias primas para respaldar sus operaciones de reciclaje nacionales. Las tendencias comerciales reflejaron los ajustes en curso de las restricciones chinas a las importaciones de baja calidad, y persistió el transbordo a través de países intermediarios. La importancia estratégica de la chatarra de aluminio ganó reconocimiento entre los responsables políticos, lo que dio lugar a debates sobre medidas para retener los materiales reciclables en los mercados nacionales.