Los precios del aceite de clavo registraron una evolución mixta, aunque firme, en 2025 debido a las limitaciones de la oferta relacionadas con el cambio climático y a las fluctuaciones en los precios del clavo. En la primera mitad del año, los precios aumentaron a causa de los patrones irregulares de precipitaciones y los cambios climáticos en uno de los mayores proveedores de clavo del mercado mundial: Indonesia.
Los cambios climáticos irregulares afectaron negativamente a la calidad de los clavos cosechados durante ese periodo. Los agricultores se enfrentaron a unas condiciones meteorológicas impredecibles durante la época de cosecha; las fuertes lluvias registradas durante la misma afectaron negativamente a la calidad de los clavos destinados a la extracción de aceite. Además, muchos agricultores abandonaron sus explotaciones para buscar oportunidades de empleo alternativas debido a los escasos beneficios que obtenían de sus explotaciones.
A mediados de año, el mercado se mostró inestable debido a las fluctuaciones en la oferta. El cambio climático, incluido el aumento de las precipitaciones y de la temperatura, afectó a la productividad y a los tiempos de secado, lo que repercutió en la calidad del aceite de clavo. Los problemas de exportación, entre ellos la disminución de la producción en los principales países productores, contribuyeron a ejercer presión sobre el mercado.
La demanda para usos alimentarios, farmacéuticos y en perfumería respaldó los precios. En la segunda mitad del año, los precios se estabilizaron, respaldados por una mejora de la oferta, aunque el descenso de los resultados de exportación y el exceso de oferta mundial en algunos países limitaron el crecimiento de los precios. El mercado se mostró sensible a las condiciones meteorológicas y a los niveles de producción mundiales.