Asia
En Asia, el precio del jarabe de maíz experimentó un aumento moderado en 2025, impulsado principalmente por la subida del precio del maíz y el incremento de la demanda de importaciones en mercados clave como China. Los problemas con las cosechas nacionales provocaron un aumento de la demanda de importaciones, lo que a su vez elevó el precio de la materia prima y, por consiguiente, el del jarabe de maíz. El optimismo en el mercado se mantuvo gracias a unos acuerdos comerciales más sólidos y a la demanda constante de los fabricantes de alimentos y bebidas de la región. Los países del sudeste asiático también lograron mantener una demanda de importación constante, lo que garantizó la estabilidad del mercado.
Europa
En Europa, los precios del jarabe de maíz se mantuvieron estables a lo largo de 2025, aunque registraron ligeras fluctuaciones. Las expectativas de una cosecha estable y una escasa actividad comercial contribuyeron a mantener estable el mercado del maíz, lo que a su vez ayudó a mantener un suministro estable de jarabe de maíz. Los países de Ucrania y sus zonas circundantes esperaban la nueva cosecha, y la escasa actividad comercial de Rusia y sus zonas circundantes contribuyó a mantener los precios estables. Los mercados de exportación fueron un factor crucial para la evolución de los precios del jarabe de maíz, y también registraron una demanda estable.
América del Norte
En América del Norte, los precios del jarabe de maíz fluctuaron significativamente en 2025 debido a los cambios en el mercado del maíz de Estados Unidos. A principios de 2025 se previeron elevadas previsiones de siembra, lo que se esperaba que diera lugar a un rendimiento récord de la cosecha, ejerciendo presión sobre los precios del maíz y afectando a los costes de producción del jarabe de maíz. Sin embargo, la elevada demanda de exportaciones mantuvo al mercado en vilo a pesar de la abundante oferta. El mercado también se vio afectado por los debates sobre el uso de edulcorantes en las bebidas, lo que repercutió en los costes de producción del jarabe de maíz con alto contenido en fructosa. A finales de 2025 se produjo cierta recuperación del mercado; no obstante, este se mantuvo inestable.