En la segunda mitad de 2025, los precios del DDGS se mantuvieron en gran medida estables, con solo pequeñas fluctuaciones. A principios del periodo, los precios al contado se mantuvieron estables, ya que la producción de etanol se ralentizó ligeramente debido al mantenimiento estacional, pero la oferta general siguió siendo suficiente para satisfacer la demanda de piensos para animales. Los precios del maíz bajaron ligeramente, lo que contribuyó a mantener la competitividad de los DDGS como ingrediente para piensos en comparación con la harina de soja. Aunque en algunas localidades concretas se registraron ligeras subidas o bajadas, las medias semanales mostraron una variación global mínima, lo que indica un mercado equilibrado entre la oferta y la demanda.
A medida que avanzaba la cosecha y las plantas de etanol volvían a funcionar a pleno rendimiento, la producción aumentó, lo que dio lugar a una abundante disponibilidad de DDGS. Esta abundancia permitió a los fabricantes de piensos seguir sustituyendo las harinas oleaginosas más caras, especialmente la harina de soja, por DDGS, lo que contribuyó a estabilizar el mercado. La actividad exportadora creció moderadamente, aunque el consumo interno siguió representando la mayor parte de la demanda. En la India, el aumento de la oferta de DDGS influyó en la formulación de los piensos al reducir la dependencia de las harinas oleaginosas tradicionales, lo que contribuyó a ajustes regionales en la siembra de maíz y soja.
En general, el mercado mostró resistencia a pesar de las fluctuaciones en la producción de etanol y los precios del maíz, y la demanda constante contribuyó a la estabilidad de los precios.