En la segunda mitad de 2025, los precios del ferrosilicio en Europa se mostraron volátiles e impredecibles. A principios del segundo semestre, los precios cayeron ligeramente tras la incertidumbre en torno a las medidas de salvaguardia de la Comisión Europea, ya que los compradores se mostraban reticentes a realizar compras. Los comerciantes y los productores de acero se mostraron cautelosos debido a la falta de claridad en las normas relativas a los aranceles y los contingentes, y muchos esperaron a ver cómo se ajustaría el mercado.
Cuando se anunciaron las medidas de salvaguardia en noviembre, los precios se dispararon. Los nuevos contingentes arancelarios y los derechos fuera de contingente establecieron un límite mínimo para las importaciones, lo que otorgó a los productores europeos un mayor control sobre el mercado. Algunas empresas preveían un aumento de los costes, mientras que otras retrasaron sus compras hasta comprender plenamente el nuevo sistema. Los cambios provocaron una actividad comercial irregular, con materiales que llegaban al mercado a ráfagas a medida que se renovaban los contingentes cada tres meses. Las empresas más pequeñas se vieron sometidas a presión debido al aumento de los costes, mientras que los grandes productores estaban mejor posicionados para beneficiarse de las nuevas normas.
En general, la oferta siguió siendo suficiente, pero los patrones comerciales cambiaron y aumentó la volatilidad de los precios. Los proveedores orientados a la exportación de Noruega, Islandia y otras regiones ajustaron sus entregas para adaptarse al nuevo sistema de contingentes, lo que afectó a la disponibilidad en el mercado.
Perspectiva de los analistas
Según Procurement Resource, se espera que los precios del ferrosilicio se mantengan firmes, aunque con una volatilidad continuada, ya que el sistema de cuotas y el aumento de los costes de importación han transformado el comercio europeo a principios de 2026.