El mercado del acero galvanizado por inmersión en caliente en China mostró tendencias mixtas con una tendencia a la baja durante la segunda mitad del año, ya que las subidas iniciales impulsadas por una evolución favorable de las políticas se fueron erosionando gradualmente ante la persistente debilidad de la demanda. El periodo comenzó de forma positiva, con un repunte de los precios impulsado por anuncios macroeconómicos favorables y revisiones al alza de las políticas de pedidos de las principales acerías. Sin embargo, el impulso resultó efímero, ya que el optimismo impulsado por las políticas se desvaneció y los fundamentos subyacentes de la demanda volvieron a imponer su influencia. En cuanto a la oferta, los niveles de producción se mantuvieron elevados, ya que los fabricantes conservaron altas tasas de utilización de la capacidad. Las condiciones de la demanda siguieron siendo difíciles: el sector de la construcción se enfrentó a continuos obstáculos derivados de la contracción de la inversión inmobiliaria, mientras que el sector de los electrodomésticos mostró una debilidad estacional, con volúmenes de pedidos por debajo de las expectativas. La esperada recuperación de la temporada alta no llegó a materializarse, lo que dejó a los operadores lidiando con volúmenes de transacciones decepcionantes.
La evolución de las existencias reflejó el desequilibrio imperante, con una acumulación de existencias sociales a niveles notablemente superiores a los de años anteriores. La actividad exportadora se enfrentó a presiones adicionales, ya que las restricciones comerciales en determinados mercados regionales redujeron los márgenes de beneficio. Los participantes en el mercado adoptaron posturas cada vez más cautelosas, centrándose en la reducción de existencias en lugar de en posiciones especulativas.