En 2025, los precios del neodimio subieron tras varios años de debilidad. A principios de año, el mercado aún notaba los efectos del exceso de oferta procedente de China, pero la situación cambió con el paso de los meses. China siguió controlando la mayor parte de la extracción y casi todo el refinado, y sus normas de exportación más estrictas generaron mayor cautela entre los compradores. Esto supuso una «prima de riesgo», especialmente para las empresas fuera de China que dependían en gran medida del material importado.
Al mismo tiempo, la demanda no dejaba de crecer. Los vehículos eléctricos, las turbinas eólicas y los equipos de alta tecnología necesitaban potentes imanes permanentes fabricados con materiales a base de neodimio. Estados Unidos y Europa impulsaron el desarrollo de sus propias cadenas de suministro, pero los avances siguieron siendo lentos. Esto significaba que la mayoría de los compradores mundiales seguían dependiendo de China, a pesar de que los proyectos de reciclaje y las nuevas plantas de procesamiento en EE. UU. y el Reino Unido intentaban reducir esa dependencia. Empresas como MP Materials aumentaron la producción, pero el sector seguía atravesando dificultades porque la sobreproducción china al principio del ciclo había hecho bajar los precios demasiado como para sustentar nuevas inversiones.
A medida que avanzaba el año 2025, el mercado se fue endureciendo. Los vendedores se mostraron menos dispuestos a ofrecer grandes volúmenes, y los compradores se volvieron más activos al prepararse para una mayor demanda en los años venideros. Este cambio favoreció una tendencia al alza constante durante la segunda mitad del año.