En el primer trimestre de 2025, los precios de la oleína de palmiste RBD mostraron una tendencia general al alza, impulsada por múltiples dinámicas de mercado interrelacionadas. La evolución de los precios se vio influida por los costes persistentemente elevados del aceite de palmiste, que se mantuvieron altos debido a la escasa disponibilidad de materia prima y a las continuas interrupciones en la cadena de suministro en regiones productoras clave como Indonesia y Malasia. Además, la fuerte demanda de los sectores alimentario, de cuidado personal y oleoquímico contribuyó a la estabilidad de los precios a pesar de las incertidumbres económicas mundiales.
El mercado general del aceite de palma se enfrentó a presiones a la baja debido al aumento de la producción y a la disminución de los volúmenes de importación en mercados consumidores clave como la India, donde los compradores se decantaron por alternativas más rentables, como los aceites de soja y de girasol. Sin embargo, la ampliación del programa de biodiésel B40 de Indonesia absorbió una parte significativa de la producción de aceite de palma, lo que limitó el excedente disponible para la exportación e impidió caídas de precios más pronunciadas. Los retos logísticos, entre ellos el aumento de los costes de transporte y la congestión portuaria, contribuyeron aún más a la volatilidad de los precios. Si bien los precios de la oleína de semilla de palma RBD siguieron de cerca las fluctuaciones del aceite crudo de semilla de palma, la demanda industrial sostenida ayudó a mantener un nivel de precios relativamente firme a lo largo del trimestre.