La evolución del precio del rutenio en la segunda mitad de 2025 reflejó un periodo de subida sostenida, ya que este metal siguió superando en rendimiento a la mayoría de los demás metales del grupo del platino. La demanda derivada de la expansión de los centros de datos impulsada por la inteligencia artificial y la producción de discos duros de alta densidad siguió siendo la fuerza dominante que determinó las condiciones del mercado. La recuperación de la producción de chips de memoria también contribuyó al aumento del consumo, lo que agravó aún más una situación de oferta ya de por sí ajustada.
El análisis del precio del rutenio apuntaba a un mercado que operaba bajo una presión estructural persistente, ya que el metal entraba en su séptimo período consecutivo de déficit de oferta. La oferta siguió siendo limitada, ya que el rutenio se producía principalmente como subproducto de las operaciones de refinado de platino y níquel. Sudáfrica representó la mayor parte de la producción primaria mundial, mientras que la producción anual total se mantuvo limitada, lo que dejó poco margen para absorber la creciente demanda industrial. Según la base de datos de precios del rutenio, la actividad comercial reflejaba la urgencia entre los compradores industriales, especialmente en los sectores de la electrónica y los semiconductores, donde el metal desempeñaba un papel fundamental en dispositivos de memoria avanzados, aplicaciones electroquímicas y procesos catalíticos. La ausencia de bolsas centralizadas y de grandes reservas contribuía a la opacidad del mercado, lo que influía aún más en el comportamiento de adquisición de los usuarios finales.