En el tercer trimestre de 2025, los precios de la tilapia mostraron tendencias dispares en los mercados mundiales y locales. En Filipinas, los precios cayeron drásticamente debido a una mortandad masiva de peces provocada por los bajos niveles de oxígeno y los cambios bruscos de temperatura derivados de las fuertes lluvias.
Este suceso obligó a los acuicultores a vender el pescado antes de tiempo a precios mucho más bajos, con el único fin de recuperar parte de los costes. El hacinamiento en las jaulas y la acumulación de residuos también agravaron la situación, lo que provocó un exceso de oferta en los mercados locales y una disminución de la confianza de los consumidores.
Por el contrario, el mercado mundial de la tilapia registró un crecimiento constante. Vietnam, uno de los principales exportadores, siguió beneficiándose del aumento de la demanda internacional, especialmente procedente de EE. UU. y Oriente Medio. Tras una interrupción temporal, se reanudaron los envíos a Brasil, lo que supuso un nuevo impulso para el sector. La mejora de las técnicas de cría, los sólidos acuerdos comerciales y el enfoque en razas resistentes a las enfermedades ayudaron a Vietnam a mantenerse competitivo, incluso mientras los productores chinos se enfrentaban a los aranceles y a la competencia del pangasius.
Mientras tanto, en China, los precios bajaron ligeramente hacia el final de la temporada de cosecha. Los acuicultores se mostraron reticentes a vender debido a los bajos precios y a la escasa demanda por parte de compradores clave como Estados Unidos.