Los precios de la sandía registraron importantes variaciones regionales durante el Q1 2025. En Bangladés, a pesar de una producción récord que superó los objetivos de cultivo, los consumidores urbanos pagaron un precio considerablemente superior al precio en origen, ya que la fruta pasó por múltiples intermediarios. Las ineficiencias de la cadena de suministro siguieron generando grandes disparidades de precios entre las regiones productoras y las principales ciudades.
En el sudeste asiático, especialmente en Malasia, los precios de la sandía descendieron a lo largo del trimestre, ya que los agricultores aumentaron la producción en previsión de la demanda del Ramadán. Sin embargo, el mercado se enfrentó a problemas de exceso de oferta cuando el consumo real quedó por debajo de las expectativas. Esto creó condiciones favorables para los consumidores, pero supuso un reto para la rentabilidad de los agricultores.
Los mercados mundiales experimentaron tendencias dispares. Las regiones afectadas por condiciones meteorológicas extremas registraron subidas de precios, ya que los volúmenes de producción quedaron por debajo de las previsiones. Por su parte, las zonas con condiciones de cultivo favorables disfrutaron de precios más estables. Los costes de transporte y de los insumos siguieron siendo factores importantes, y los precios del combustible influyeron directamente en el precio final al consumidor, independientemente de las condiciones de producción locales.
El segmento de la sandía sin pepitas siguió ganando cuota de mercado a pesar del aumento de los costes de producción, lo que refleja la creciente preferencia de los consumidores por la comodidad. Sin embargo, los agricultores se mostraron reacios a realizar la transición completa debido a los retos relacionados con el rendimiento y a las preocupaciones sobre la rentabilidad.