El mercado europeo de la cebada registró una evolución mixta de los precios durante el cuarto trimestre. Francia dominó la actividad exportadora durante el trimestre, enviando volúmenes considerables a China y completando aproximadamente la mitad de sus envíos de cebada previstos fuera de la Unión Europea para la campaña de comercialización. Arabia Saudí también recibió cargamentos franceses de forma constante, mientras que los compradores del norte de África y Oriente Medio mantuvieron estrategias de adquisición activas. La transición de Turquía de exportador a importador, tras una cosecha nacional decepcionante, redujo aún más la disponibilidad regional y respaldó los precios. Alemania se perfiló como una fuente de suministro alternativa, aunque los agricultores se mostraron reacios ante las expectativas de precios firmes.
Las restricciones de suministro persistieron, ya que los productores franceses agotaron en gran medida las existencias disponibles, mientras que los orígenes del Mar Negro se enfrentaban a un agotamiento de sus existencias. Las primas de exportación se reforzaron por encima de los niveles del trigo, lo que refleja las limitadas existencias en las explotaciones y una demanda internacional competitiva. Las recientes licitaciones de Argelia, Túnez y Jordania pusieron de relieve las necesidades de abastecimiento actuales, y algunas de ellas atrajeron pocas ofertas o ninguna debido a la escasez de suministro. Las ventas de los agricultores en toda la Unión Europea se mantuvieron moderadas, ya que los productores esperaban obtener mejores rendimientos.