- Los precios del aceite de ricino en la India registraron una tendencia a la baja en el primer trimestre de 2026, lo que refleja los patrones estacionales habituales, ya que el ciclo de cosecha nacional trajo consigo un aumento de la oferta en el mercado.
- La llegada de semillas de ricino frescas durante la temporada de cosecha amplió la disponibilidad de materia prima, lo que redujo los costes de los insumos y ejerció una presión a la baja sobre las cotizaciones del aceite de ricino crudo.
- La demanda de los sectores clave de consumo, como el de pinturas y recubrimientos, ofreció un apoyo parcial, aunque fue insuficiente para compensar la caída impulsada por la oferta.
Los precios del aceite de ricino en la India registraron una caída significativa del 6,2 % durante el primer trimestre de 2026, ya que los precios bajaron de Rs. 139,73 rupias/kg (FOB) en enero a 134,24 rupias/kg en marzo, a medida que la temporada de cosecha nacional cobraba impulso y llegaban al mercado cantidades sustancialmente mayores de semillas de ricino frescas. El aumento continuo de las semillas de ricino frescas recibidas en las explotaciones agrícolas se tradujo directamente en una mayor disponibilidad de materia prima para las unidades de procesamiento de aceite, lo que incrementó la actividad de procesamiento y, en consecuencia, la producción de aceite de ricino crudo en lugares destacados de Gujarat y Rajastán.
Este aumento sostenido de la oferta nacional creó un exceso de oferta persistente que superó constantemente las señales de demanda concurrentes. Por el lado de la demanda, las actividades de adquisición por parte de la industria de la pintura y de los fabricantes de lubricantes industriales se mantuvieron relativamente estables y proporcionaron cierto apoyo a los precios; sin embargo, la demanda siguió siendo insuficiente para absorber el aumento de la oferta de aceite de ricino.
Perspectiva de los analistas
Según Procurement Resource, se espera que los precios del aceite de ricino se estabilicen a medida que se alivien las presiones de oferta derivadas de la cosecha, y es probable que la demanda en las fases posteriores de la cadena de valor marque un mínimo moderado de cara al segundo trimestre.