En 2025, el mercado del agua de refrigeración experimentó un aumento moderado de los precios, impulsado en gran medida por el crecimiento de los centros de datos en U.S. y a nivel mundial. La creciente demanda de inteligencia artificial, computación en la nube y análisis de big data dio lugar a instalaciones más grandes y con un mayor consumo energético, lo que incrementó la necesidad de sistemas de refrigeración fiables basados en agua. Los sistemas de refrigeración representaban una parte significativa del consumo energético de los centros de datos, lo que a su vez aumentó la demanda de soluciones de refrigeración eficientes tanto en el uso del agua como en el consumo energético.
Las empresas comenzaron a explorar nuevas tecnologías, como el almacenamiento subterráneo de energía térmica (UTES), para reducir los picos de demanda de refrigeración y mejorar la eficiencia energética. Este enfoque hacia métodos de refrigeración sostenibles y resilientes ejerció una mayor presión sobre el mercado del agua de refrigeración, ya que los operadores buscaban suministros estables para satisfacer sus necesidades operativas continuas. Las preocupaciones medioambientales y la escasez de agua en muchas regiones también contribuyeron a un endurecimiento de las condiciones de suministro, lo que favoreció el aumento de los precios.