Durante el cuarto trimestre de 2025, los precios del aceite de girasol crudo registraron una tendencia al alza en general, condicionados principalmente por el endurecimiento de las condiciones de oferta y los cambios en los patrones de demanda en los mercados clave. Las previsiones de cosecha en las principales regiones productoras se revisaron a la baja a lo largo del trimestre, mientras que las condiciones meteorológicas desfavorables y la ralentización de la cosecha redujeron la disponibilidad de semillas. Los agricultores restringieron las ventas, lo que limitó el flujo de materia prima hacia los procesadores y favoreció el aumento de los precios de oferta del aceite de girasol crudo. La actividad de procesamiento se redujo en algunos momentos del trimestre, como reflejo de la escasez de semillas, lo que contribuyó a una menor producción. Al mismo tiempo, la demanda de aceite de girasol se mantuvo firme en varias regiones importadoras, lo que animó a los exportadores a mantener unos niveles de venta más elevados. Sin embargo, a medida que avanzaba el trimestre, surgieron signos de saturación en los mercados mundiales de aceites vegetales. La mayor disponibilidad de aceites competidores, en particular el aceite de palma, y la menor demanda de aceites de mayor precio dieron lugar a un comportamiento de compra más cauteloso. La demanda de importación de aceite de girasol se debilitó en los mercados sensibles al precio, ya que los compradores se decantaron por alternativas más baratas. Este cambio moderó el interés especulativo y frenó el ritmo de nuevas subidas hacia el final del trimestre. En general, el trimestre se caracterizó por un fuerte impulso inicial debido a las restricciones del lado de la oferta, seguido de un entorno más equilibrado, ya que los efectos de sustitución y la moderación de la demanda frenaron la dinámica alcista.