Asia
En el H1 2025, los precios de la leche en origen en Asia experimentaron un ligero repunte, especialmente en Australia. Este aumento se produjo tras la revisión de fin de año y la mejora de la demanda estacional, sobre todo durante el periodo comercial de las fiestas. Empresas lácteas como Bulla aumentaron sus precios en respuesta a los sólidos resultados empresariales y a la necesidad de apoyar a los ganaderos, que se enfrentaban a unos costes de producción crecientes y a unas condiciones meteorológicas irregulares.
Esta medida tenía como objetivo mantener la competitividad y garantizar el suministro de leche durante la segunda mitad de la temporada. Aunque las presiones sobre los costes se mantuvieron, el sector lácteo australiano demostró su resiliencia, beneficiándose de un consumo interno relativamente estable y de las oportunidades de exportación.
Europa
Los precios de la leche en Europa se mantuvieron en gran medida estables durante el primer semestre de 2025, y la mayoría de los principales procesadores del Reino Unido mantuvieron sus precios sin cambios hasta mayo. Arla, First Milk y Müller mantuvieron unos pagos constantes, incluso cuando las señales del mercado mundial se volvieron más contradictorias. El Reino Unido experimentó un modesto aumento en la producción de leche, favorecido por las buenas condiciones del forraje y una ligera mejora en la rentabilidad de la ganadería lechera durante el invierno.
Sin embargo, los comentarios de los procesadores reflejaban una creciente cautela debido a los indicios de volatilidad del mercado a largo plazo. La leche ecológica mantuvo unos precios más elevados, respaldados por la demanda de nicho y el aumento de los costes de los insumos. Aun así, el sector siguió siendo sensible a las tendencias cambiantes de las materias primas a nivel mundial y a los patrones de consumo minorista.
América del Norte
En América del Norte, los precios de la leche en el primer semestre de 2025 reflejaron un equilibrio entre el aumento de los costes de producción y una demanda estable por parte de los consumidores. Aunque no se facilitaron cifras detalladas, las tendencias sugerían que los precios de los productos lácteos en U.S. se vieron influidos por los elevados volúmenes de producción de primavera y unos mercados minoristas relativamente estables. Los precios de los piensos y la disponibilidad de mano de obra siguieron ejerciendo presión sobre los márgenes, lo que llevó a algunas regiones a reevaluar la sostenibilidad y los modelos de fijación de precios. A pesar de estas presiones, los precios en origen se mantuvieron en general firmes gracias a una gestión disciplinada de la oferta y al apoyo constante de los transformadores.