En el H1 2025, la evolución de los precios del ajo fresco registró un descenso notable en varios mercados. A principios de año, los exportadores egipcios se enfrentaron a una temporada difícil a pesar de una buena cosecha, ya que los principales minoristas alemanes decidieron no abastecerse de ajo egipcio. Esta decisión, unida al aumento de los costes de producción y a las limitadas exportaciones iniciales, mantuvo inicialmente los precios elevados. Sin embargo, la oferta pronto se aceleró debido a la ampliación de la superficie cultivada y a las condiciones favorables de cultivo en Egipto, lo que provocó un aumento de los volúmenes a finales del primer trimestre. Mientras tanto, en la India, los precios del ajo cayeron bruscamente como consecuencia del exceso de oferta.
Los altos precios del año anterior habían animado a más agricultores a plantar ajo, lo que provocó un exceso de oferta en el mercado. A medida que la nueva cosecha llegaba a los mercados mayoristas y minoristas, la oferta superó con creces a la demanda, lo que hizo que los precios bajasen aún más. Se observaron patrones similares en otras regiones, donde las cosechas tempranas y el aumento de los rendimientos dieron lugar a una mayor disponibilidad.
En China, a pesar de las dificultades meteorológicas, la producción de ajo se mantuvo estable. La previsión de una buena cosecha en junio y una demanda de exportación constante contribuyeron a mantener la confianza en el equilibrio del mercado, aunque los precios comenzaron a bajar ante la expectativa de una nueva oferta.