- Los precios de la patata se mantuvieron bajo presión en el primer trimestre de 2026, ya que las abundantes llegadas y la amplia disponibilidad en los principales mercados productores contrarrestaron el apoyo de los sectores posteriores, lo que mantuvo bajos los precios en origen a pesar de la solidez de la economía subyacente de la producción.
- Una cosecha abundante en la India y señales más generales de exceso de oferta en Europa aumentaron la presión sobre el mercado, mientras que los elevados costes de almacenamiento en frío, mano de obra, fertilizantes y manipulación redujeron los márgenes de los productores y amplificaron el riesgo de ventas forzadas.
- La demanda de los procesadores y los grandes compradores se mantuvo moderada, y la cautela en las compras, la irregularidad en la rotación de existencias y la limitada absorción del mercado impidieron cualquier recuperación significativa de los precios al contado.
Los precios de la patata en el primer trimestre de 2026 reflejaron un mercado con un exceso de oferta fundamental, pero sometido a tensiones estructurales. En la India, la cosecha excepcionalmente abundante de Bengala Occidental y unos rendimientos superiores a unas 30 toneladas por hectárea aumentaron drásticamente las llegadas al mercado, lo que hizo bajar los precios en origen hasta casi 6 INR/kg, incluso cuando los precios al por menor en Calcuta se mantuvieron en torno a unos 14-17 INR/kg, lo que puso de manifiesto una grave dislocación de la cadena de suministro y unos ingresos débiles para los productores. Al mismo tiempo, los productores de Uttar Pradesh registraron costes de producción superiores a ~10 INR/kg frente a precios en los mercados (mandi) cercanos a ~8 INR/kg, y los gastos de almacenamiento en frío elevaron considerablemente los costes de entrega, lo que agravó las ventas forzadas. En toda Europa, el mercado se mantuvo en fase de reequilibrio tras el ciclo de exceso de oferta de 2025/26, a medida que los productores y transformadores reevaluaban la superficie cultivada y su exposición a las compras sin contrato. Las estimaciones de costes del sector neerlandés indicaban que la rentabilidad de la producción en 2026 solo mejoraría marginalmente, mientras que los costes de almacenamiento se mantenían significativamente elevados y los gastos de mano de obra seguían aumentando, lo que limitaba el margen para reducir los precios contractuales. Por su parte, el sector de la patata en general también se enfrentaba a la incertidumbre en materia de comercio e insumos, especialmente en lo relativo a los fertilizantes, la logística y el acceso a los mercados de exportación, lo que mantenía la cautela entre los proveedores a pesar de la abundante disponibilidad física.
Perspectivas de los analistas
Las perspectivas a corto plazo siguen siendo débiles o equilibradas, y es probable que los precios se mantengan moderados a menos que unas retiradas más intensas de las existencias de almacenamiento o una contratación más restrictiva ayuden a absorber el exceso de oferta física.