Durante el tercer trimestre de 2025, los precios de la colza experimentaron una evolución desigual en todos los principales mercados, influidos por los cambios en las políticas comerciales, los resultados variables de las cosechas y la evolución de la dinámica de las importaciones. A principios del trimestre, el ánimo del mercado se mantuvo cauteloso, ya que las expectativas de producción en Europa seguían siendo sólidas. Las cosechas, superiores a lo previsto, en los principales países productores, especialmente en Alemania, aumentaron la disponibilidad general de la oferta y ejercieron una presión a la baja sobre los precios.
A mediados del periodo, la evolución del comercio influyó significativamente en la dirección del mercado. El anuncio de China de nuevos aranceles sobre las importaciones de colza canadiense alteró los flujos comerciales mundiales. La expectativa de que los suministros canadienses se redirigieran hacia Europa contribuyó a breves subidas de precios en Euronext. Mientras tanto, la posible reanudación de las compras chinas procedentes de Australia generó incertidumbre entre los compradores de la UE, que se enfrentaban a una mayor competencia por las semillas de origen australiano.
A pesar de estos acontecimientos, la abundante producción interna en toda la Unión Europea limitó cualquier movimiento alcista sostenido. Hacia el final del trimestre, los precios se estabilizaron a medida que los mercados asimilaban la interacción entre la reorientación del comercio y la abundante oferta. Los compradores se mantuvieron cautelosos, centrándose en adquisiciones acordes con las necesidades inmediatas en lugar de en la acumulación especulativa.