En el primer semestre de 2025, los precios del rodio experimentaron una fuerte tendencia al alza, impulsada por una combinación de menor oferta, una demanda renovada y una actividad inesperada en el mercado. El año comenzó con un impulso lento, pero los precios empezaron a subir rápidamente a finales de febrero. Las interrupciones en la producción en Sudáfrica, especialmente debido a las inundaciones en la mina Tumela de Amplats, junto con la disminución de las existencias de metal refinado, redujeron la disponibilidad en el mercado. Mientras tanto, se observó que Anglo American Platinum (Amplats) compraba metal de forma activa, lo que sorprendió a los participantes del mercado que esperaban una caída de los precios.
Las sólidas ventas de automóviles en USA y China respaldaron la demanda de los usuarios finales, mientras que la actividad en el mercado al contado aumentó, ya que el suministro contratado a largo plazo dejaba poco metal adicional disponible. Los fabricantes de automóviles norteamericanos y los fabricantes de vidrio chinos se sumaron a la presión de la demanda. Las caídas estacionales en la producción de metal refinado de Sudáfrica tensaron aún más el mercado, lo que contribuyó a la rápida subida de los precios. La confianza de los inversores también influyó, ya que las señales alcistas de Amplats antes de su escisión contribuyeron a fomentar un mayor optimismo respecto a los metales del grupo del platino.