En el cuarto trimestre de 2025, los precios del chocolate blanco siguieron bajo presión, ya que los fabricantes se enfrentaban a unos costes elevados del cacao y otros ingredientes. Las malas cosechas de cacao en África Occidental, provocadas por condiciones meteorológicas extremas y sequías, siguieron reduciendo la oferta, mientras que la demanda mundial de chocolate se mantuvo fuerte.
Muchos productores respondieron reduciendo el contenido de cacao en sus productos o recurriendo a ingredientes alternativos como el arroz, la avena y las semillas de girasol para mantener sus márgenes.
Las marcas que tradicionalmente se basaban en el chocolate blanco, incluidas populares tabletas y galletas, tuvieron que reformular sus recetas o dejar de denominar «chocolate» a sus productos, lo que reflejaba los retos relacionados con los costes. Los pequeños fabricantes de chocolate también ofrecieron porciones más pequeñas para ayudar a los consumidores a hacer frente a los precios más elevados. El uso de sustitutos del cacao ayudó a mantener algunos productos en las estanterías, pero la tendencia general mostró un aumento de los costes en comparación con los trimestres anteriores.
Además de los costes de los ingredientes, los gastos de energía y transporte añadieron presión, lo que afectó tanto a los productores industriales como a los artesanales. La demanda de los consumidores se mostró sensible a las subidas de precios, y algunos compradores optaron por caramelos de azúcar u otros dulces como alternativas al chocolate.