En el tercer trimestre de 2025, los precios del iridio se mantuvieron bastante estables, aunque mostraron una ligera tendencia al alza en general. El mercado experimentó una volatilidad limitada en comparación con otros metales preciosos como el oro y el platino.
Esta estabilidad se mantuvo a pesar de las continuas tensiones globales y la incertidumbre económica, que, en general, impulsaron la demanda de metales raros. El precio del iridio se vio respaldado por su rareza y por el hecho de que se produce principalmente como subproducto de la extracción de otros metales, como el platino y el paladio, sobre todo en Sudáfrica, Rusia y Canadá.
Las limitaciones de la oferta desempeñaron un papel clave en el mantenimiento de la estabilidad del precio del iridio. La producción minera no aumentó de forma significativa debido al número limitado de minas en funcionamiento y a los problemas geopolíticos que afectaban a algunas regiones, especialmente a Rusia.
Esto mantuvo la oferta de este metal ajustada, incluso mientras la demanda de sectores como la defensa, el sector aeroespacial y la tecnología crecía de forma constante. Dado que el iridio es muy apreciado por su resistencia a la corrosión y su durabilidad en condiciones extremas, la demanda de los sectores especializados se mantuvo fuerte.
Aunque el iridio no experimentó subidas drásticas de precios como el oro o el platino, la demanda industrial constante, unida a las limitaciones de la oferta, mantuvo los precios firmes y evitó caídas importantes. Los inversores y los usuarios industriales parecieron reconocer la importancia del iridio como metal crítico, lo que contribuyó a sostener su mercado durante el trimestre.