El cuarto trimestre de 2025 trajo consigo una importante presión a la baja sobre los precios de la lactosa, ya que el mercado lácteo mundial se enfrentó a una situación de exceso de oferta considerable. La producción de leche en las principales regiones productoras se disparó muy por encima de las medias históricas, con volúmenes considerablemente superiores a los del año anterior. Este espectacular aumento de la disponibilidad de leche cruda se debió a unas condiciones económicas de producción excepcionalmente favorables de las que disfrutaron los ganaderos lecheros a principios de año, lo que les animó a maximizar la producción.
Sin embargo, este auge de la producción creó un desajuste con la demanda real del mercado. A medida que las empresas transformadoras convertían el exceso de oferta en diversos productos lácteos, las existencias se acumularon rápidamente en todos los ámbitos. El excedente resultante obligó a los precios al por mayor a bajar a lo largo de octubre, y la lactosa siguió la tendencia general a la baja de las materias primas. Las cooperativas transformadoras respondieron aplicando sucesivas reducciones en los pagos a los ganaderos, lo que reflejaba el deterioro de los fundamentos del mercado.
Los procesadores se enfrentaron a retos cada vez mayores a la hora de gestionar los niveles de existencias y el capital inmovilizado en las reservas de productos básicos, mientras que la diferencia entre los costes de producción y los ingresos del mercado se redujo considerablemente para todos los participantes en la cadena de suministro.
Perspectiva de los analistas
Según Procurement Resource, es probable que el mercado de la lactosa siga enfrentándose a dificultades hasta que la producción de leche se modere. El tiempo de recuperación depende en gran medida de la rapidez con la que los precios más bajos frenen el actual aumento de la producción.