En 2025, los precios de la maltodextrina siguieron sometidos a presión y mantuvieron una tendencia mayoritariamente a la baja. Durante el primer trimestre, los precios fluctuaron a medida que los mercados se adaptaban a los elevados existencias iniciales y al comportamiento cauteloso de los compradores. Aunque algunos problemas logísticos provocaron un breve repunte, la demanda se mantuvo controlada, lo que impidió que los precios subieran de forma pronunciada.
El segundo trimestre trajo consigo una estabilidad temporal. Los costes de producción aumentaron ligeramente debido al incremento de los gastos de transporte y de los insumos, mientras que la demanda de los sectores alimentario, nutricional y farmacéutico mejoró modestamente. Esto respaldó los precios en algunas regiones, pero el impacto siguió siendo limitado, ya que la oferta se mantuvo abundante.
En el tercer trimestre, los precios descendieron de forma más acusada. La mejora de la eficiencia en la transformación y el aumento de la producción, especialmente en Asia, incrementaron la oferta en el mercado mundial. La reducción de los costes de transporte y la elevada disponibilidad para la exportación añadieron aún más presión. La demanda se debilitó, ya que los compradores retrasaron sus compras y recurrieron a las existencias disponibles, lo que obligó a los proveedores a bajar los precios para mantener las ventas. Hacia finales de 2025, los precios se mantuvieron bajos. Las condiciones competitivas del mercado y los amplios niveles de existencias mantuvieron los precios de la maltodextrina moderados a lo largo del año.
Perspectiva de los analistas
Según Procurement Resource, se espera que los precios de la maltodextrina se mantengan estables o a la baja, y que su recuperación dependa del crecimiento de la demanda y de la evolución de los fundamentos del mercado.