Asia
Los mercados indios de aceite de soja experimentaron un fortalecimiento progresivo a lo largo del cuarto trimestre de 2025. Los precios se situaron en torno a los 1175 USD/MT (CIF) en octubre y en torno a los 1192 USD/MT en diciembre. Esta subida se debió a múltiples factores, entre ellos las expectativas de una reducción de la oferta de aceite de palma y la previsión de una aplicación más estricta de la normativa indonesia sobre la mezcla de biodiésel. Los compradores indios realizaron importantes pedidos a plazo con entrega prevista para el año siguiente, con el fin de asegurarse el suministro ante la preocupación por la disponibilidad y los precios futuros del aceite de palma.
Esta actividad de compra a plazo sin precedentes, que representó volúmenes significativamente superiores a los patrones históricos, puso de manifiesto las expectativas del mercado de futuras subidas de precios. Sin embargo, a finales del trimestre, la tendencia cambió, ya que el aumento de la disponibilidad interna de aceite de soja procedente de la nueva campaña coincidió con un debilitamiento de la demanda estacional debido a la ausencia de festivales y ceremonias nupciales tradicionales durante los períodos desfavorables. Estas condiciones provocaron cancelaciones y aplazamientos de los cargamentos de importación a corto plazo, ya que los precios internos se situaban por debajo de las ofertas internacionales.
La depreciación de la moneda redujo aún más la rentabilidad de las importaciones, creando disparidades de precios que hicieron inviables los envíos entrantes. Los patrones de abastecimiento de las importaciones se diversificaron durante el trimestre, con envíos esporádicos procedentes de China, donde los precios se mantuvieron más competitivos que los de las fuentes tradicionales de Sudamérica.
Europa
Los mercados europeos de aceite de soja reflejaron la dinámica de la oferta mundial a lo largo del trimestre, con unos precios influidos por las condiciones de producción sudamericanas y los valores de los aceites vegetales competidores. La demanda de los sectores del biodiésel se mantuvo estable gracias al consumo continuado de combustibles renovables, aunque los participantes en el mercado siguieron de cerca la evolución de las políticas que podrían afectar a las futuras necesidades de materia prima.
Los flujos comerciales se ajustaron a los cambios en los precios relativos entre el aceite de soja y los aceites alternativos, y los compradores evaluaron la rentabilidad de los distintos orígenes y especificaciones de los productos. Las preocupaciones sobre el suministro de aceite de girasol, debido a la reducción de las cosechas en el Mar Negro y en Europa, respaldaron las relaciones de precios relativos, creando estructuras de primas que influyeron en las decisiones de compra en todo el sector de los aceites vegetales.
América del Norte
Los mercados norteamericanos de aceite de soja se vieron respaldados por la evolución de las políticas en materia de biocombustibles durante el cuarto trimestre, y las propuestas de aumento de los requisitos de volumen para el diésel a base de biomasa aportaron solidez fundamental. La considerable expansión de los volúmenes obligatorios reforzó las expectativas de demanda interna, lo que respaldó los niveles de precios a lo largo de todo el período.
La actividad de trituración se mantuvo elevada, ya que los procesadores respondieron a los márgenes favorables, y aproximadamente la mitad de la producción nacional de aceite de soja se destinó a aplicaciones de biocombustibles. El sólido entorno de demanda interna limitó la disponibilidad para la exportación y respaldó unos precios firmes, a pesar de que los suministros de soja del período de cosecha fueron adecuados.