En 2025, los precios del almidón nativo registraron una tendencia mayoritariamente a la baja en los principales mercados asiáticos, ya que los productores se enfrentaron a una fuerte presión de la oferta y a una menor demanda. Tanto el almidón de patata como el de maíz dos categorías clave de almidón nativo experimentaron fuertes caídas de precios durante el primer semestre del año. El exceso de oferta fue uno de los principales factores determinantes.
China y la India acumulaban grandes existencias de almidón de patata, ya que la producción había aumentado más rápidamente que el consumo, mientras que la producción de almidón de maíz se incrementó gracias a las buenas cosechas y a la mejora de la eficiencia en la fabricación. Esta amplia disponibilidad de materias primas obligó a los productores de almidones nativos a rebajar los precios para dar salida a las existencias.
La demanda se mantuvo débil en los sectores de la transformación alimentaria, los textiles, el papel y los productos farmacéuticos, ya que estas industrias redujeron sus pedidos y recurrieron a las existencias disponibles. Las condiciones de exportación también resultaron difíciles. China se enfrentó a una disminución de las consultas procedentes del extranjero debido a las fluctuaciones monetarias y a la saturación del mercado mundial, mientras que la competitividad de la India no se tradujo en un crecimiento significativo de las exportaciones. Al mismo tiempo, la competencia se intensificó, ya que Tailandia se esforzó por abrir nuevos mercados de almidón a base de yuca, y Canadá se enfrentó al escrutinio de la investigación antidumping de China sobre el almidón de guisante; ambos acontecimientos influyeron en el clima general del comercio de almidón nativo.
En general, los precios del almidón nativo en 2025 mostraron una tendencia a la baja, ya que la oferta se mantuvo abundante mientras que los compradores se mostraban reticentes ante la incertidumbre de la situación económica.